LIDERAZGO – Descripción con metáforas: Director de orquesta

Director de orquesta es quien se encarga de coordinar a todos los miembros de ésta para que lleven un cierto ritmo marcado por él, y en caso de que perciba un error, corregirlo.

Considero que un líder, que tiene intenciones de lograr un alto desempeño de su equipo, actúa como un apasionado director de orquesta.

Les presento las similitudes, por mí, encontradas:

  • El director de orquesta define qué obra van a interpretar. Lo transmite de manera clara y precisa a los instrumentistas.
  • El director de orquesta, chequea que cuenten con los elementos necesarios (partitura, instrumentos en correctas condiciones, lugar cómodo y apropiado).
  • Los instrumentistas, por su lado, también verifican que sus instrumentos estén afinados.

Llevado al plano de las organizaciones, el líder, a su equipo de colaboradores, les anticipa de manera clara y precisa, la planificación y los objetivos planteados. Y chequea que los mismos son comprendidos.

Cada uno de los miembros del equipo verifica contar con los recursos necesarios para desempeñar con efectividad sus tareas, en pos del cumplimiento de sus objetivos.

Podríamos imaginarnos a un Director de Orquesta que sea excelente tocando todos los instrumentos ¡el mejor!. Yo no lo creo posible, pero supongamos que existe. Esta persona, con toda su dedicación y voluntad, ¿puede tocar varios instrumentos de manera simultánea? Eso tampoco lo creo posible.

Es por eso que el líder tiene que creer que “NINGUNO DE NOSOTROS ES TAN BUENO, COMO TODOS NOSOTROS JUNTOS”. Y que, conformando equipos, puede lograr sinergia y resultados que excedan lo esperado.

En el caso de la orquesta, para que el resultado final de la interpretación sea magnífico, como muchas veces lo es, todos tienen que desarrollar su máximo potencial.

Es importante también que, cada miembro, toque su instrumento, totalmente sincronizado con el resto.

Si cada músico posee mucho talento y práctica, y lo hace con excelencia, pero… sin coordinar con el resto, lo que escucha el auditorio no es para nada agradable.

Si cada uno da lo mejor, y percibe que sus compañeros también lo hicieron, y lo lograron ejecutar de manera coordinada y armoniosa, el resultado obtenido va a ser un placer para el auditorio, ¡y para ellos también!